Réquiem por un Campesino Español
Recordaba Mosén Millán el día que bautizó a Paco. Había amanecido una mañana de esas gélidas y frías. Los familiares acompañaban a la madrina, que llevaba al niño envuelto en unas ricas mantillas. Las campanas repicaban llamando al acto a todos los acompañantes que asistían con sus mejores trajes.
Al llegar el bautizo a la
plaza se oían el griterío de los niños que sabían que en los bautizos los padrinos
tiraban caramelos y que cuando eran pobres tirando caramelos les decían
palabras mal sonantes. Las campanas seguían tocando y Mosén Millán ya revestido
esperaba a todos los invitados el bautizo de Paco el del Molino
Mosén Millán había sido invitado a comer con la familia, discurriendo
la comida como una fiesta familiar que es lo que era, donde no faltaba las bromas entre la que
preguntaban quien era el padre de la criatura y el padre, entre risas, decía
que no estaba seguro, que la madre si lo
sabia. Así discurrió la fiesta.
La imagen está sacada de Galería de Fotos en CINeol
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